A medida que se acerca el Mundial de Fútbol 2026, las ciudades sedes en México enfrentan un reto significativo relacionado con la movilidad: el sistema de transporte público presenta signos de saturación. Esta situación plantea serias preocupaciones sobre la capacidad operativa y la atención a la creciente demanda de transporte durante el evento internacional.
Aumento de la Demanda de Transporte
Según un análisis realizado por la organización México ¿Cómo Vamos? basado en la Estadística de Transporte Urbano de Pasajeros (ETUP), la demanda de transporte en la Zona Metropolitana del Valle de México ha crecido a un ritmo mucho más acelerado que la capacidad de respuesta de los sistemas de transporte. En diciembre de 2025, el sistema de transporte urbano movilizó un total de 182.2 millones de pasajeros. De ellos, el Sistema de Transporte Colectivo Metro concentró 107.2 millones de usuarios, lo que representa un 58.8% del total. Por su parte, el Metrobús registró aproximadamente 34.2 millones de viajes.

Situación del Metro y Nuevas Iniciativas
A pesar de la reciente implementación de la Tarjeta de Movilidad, que permite a usuarios locales y visitantes acceder al transporte mediante su teléfono móvil, el sistema de metro en la Ciudad de México sigue operando con 269 trenes. Esta cifra es la misma que la del mes anterior y aún se encuentra por debajo de los niveles de operación previos a la pandemia, lo que limita la capacidad de respuesta frente a la demanda esperada durante el mundial de verano de 2026.
Retos en Otras Ciudades Sede
En Monterrey, otra de las sedes, se registraron 12.3 millones de usuarios en diciembre de 2025, de los cuales 7.9 millones usaron el sistema Metrorrey. Para enfrentar el aumento de la demanda, el sistema de transporte ha comenzado a aplicar aumentos mensuales de tarifas. Se prevé que para agosto de 2026, las tarifas del Transmetro alcancen 17 pesos y el Metrorrey llegue a 15 pesos hacia 2030.
Asimismo, en Guadalajara, el transporte público movilizó unos 26.6 millones de pasajeros ese mismo mes, de los cuales 14.2 millones utilizaron el Tren Eléctrico Urbano y 8.5 millones usaron el sistema Mi Macro Periférico. En diciembre se inauguró la Línea 4 del Tren Ligero, que conecta a Tlajomulco, Guadalajara y Tlaquepaque con un recorrido de aproximadamente 38 minutos, lo que se evalúa como un avance positivo en infraestructura para los retos que se avecinan.
Consecuencias e Implicaciones
La saturación del transporte público no solo afecta la movilidad de los ciudadanos durante el Mundial, sino que también representa un desafío logístico que podría impactar la experiencia de millones de aficionados que visitarán el país. La necesidad de implementar soluciones efectivas y rápidas para mejorar la infraestructura de transporte y optimizar la capacidad actual es más urgente que nunca.
A medida que nos acercamos al mes del evento, es fundamental que las autoridades locales y federales trabajen conjuntamente con expertos en movilidad para garantizar que las ciudades sedes estén equipadas para manejar el incremento en la demanda de transporte.
La organización del Mundial de Fútbol no solo es una oportunidad para mostrar la cultura y hospitalidad de México, sino también un reto que podría definir la movilidad urbana en el país por años venideros.
Conclusión
Con el Mundial de Fútbol 2026 a la vuelta de la esquina, el tiempo es vital para abordar las deficiencias actuales en el sistema de transporte. Se requiere una respuesta decisiva para convertir la saturación del transporte en una oportunidad de mejora que beneficie a los ciudadanos y a los visitantes, asegurando que la experiencia del evento sea memorable y libre de contratiempos.