La extorsión, un delito que ha proliferado en México, ha visto un alarmante incremento del 59.6% en los últimos diez años. Este fenómeno ha generado preocupaciones significativas en términos de seguridad pública y bienestar social. La extorsión se ha convertido en uno de los delitos más comunes, con un aumento notable tanto en el número de incidentes como en las víctimas reportadas.
Crecimiento de la Incidencia Delictiva
De acuerdo con datos del gobierno federal, en 2025 la tasa de delitos de extorsión alcanzó un promedio nacional de 7.84 por cada 100,000 habitantes, comparado con 4.91 en 2015. El número de víctimas también ha mostrado un patrón similar, pasando de 5.09 en 2015 a 8.31 por cada 100,000 habitantes en 2025. Esta tendencia alarmante pone de manifiesto la necesidad urgente de abordar el problema de la extorsión en el país.
El informe emitido por el Centro Nacional de Información (CNI) del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) resalta que estas cifras son producto de las denuncias registradas en las Agencias del Ministerio Público y son los registros oficiales que las Procuradurías Generales de Justicia y las Fiscalías Generales de las 32 entidades federativas deben verificar.

Lugares más Afectados por la Extorsión
Entre los estados con tasas más altas de extorsión en 2025, destaca Morelos en primer lugar con 20.38 delitos por cada 100,000 habitantes, seguido de Guanajuato (19.50), la Ciudad de México (18.55), Colima (18.51) y Baja California Sur (15.26).
Este incremento en Morelos contrasta con la situación de Jalisco, que en 2015 era el estado con mayores tasas de extorsión, pero ha visto una disminución en comparación con el crecimiento en otros estados.
Número de Víctimas por Estado
En cuanto al número de víctimas, Guanajuato es el que encabeza la lista, con 22.29 víctimas por cada 100,000 habitantes, seguido por Morelos (20.52), la Ciudad de México (19.09), Colima (18.51) y Nuevo León (15.45).
La revelación de estos datos no solo es impactante, sino que plantea un escenario alarmante sobre la seguridad en las distintas regiones del país.
Impacto Político y Social
Este aumento en los delitos de extorsión ocurre en el contexto del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien se enfrenta a la complicada tarea de mejorar la seguridad pública. Durante 2025, la tasa de extorsión aumentó tan solo un 1.2% en comparación con el año anterior, lo que indica que, aunque ha habido un crecimiento general en la última década, en los últimos tiempos el incremento es más controlado.
La percepción de inseguridad y la creciente circulación de este tipo de delitos ha fomentado la demanda de mayores esfuerzos por parte del gobierno para solucionar esta crisis. Las repercusiones sociales son palpables: el temor generalizado puede llevar a una disminución de la actividad económica y a un deterioro de la confianza pública en las instituciones.
Conclusión: Un Desafío Urgente
El crecimiento de la extorsión en México se ha vuelto un problema complejo que requiere atención inmediata. La multiplicidad de factores que contribuyen a este fenómeno demanda una estrategia integral que no solo abarque la mejora en la capacitación y equipamiento de las fuerzas de seguridad, sino también la sensibilización de la ciudadanía para fomentar la denuncia y la participación comunitaria en la construcción de un entorno más seguro.
A medida que el entramado social y estatal reconoce la magnitud de este problema, queda claro que la lucha contra la extorsión no puede postergarse ni ignorarse, ya que es fundamental para el desarrollo sostenible y la paz social en el país.
Para más información sobre este tema puede consultar extorsiones o inseguridad en México.