El pasado lunes, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) reveló un plan de acción en respuesta a la controvertida iniciativa de reforma a la Ley del Issste de 2025. Como parte de este movimiento, se llevará a cabo un paro nacional de 72 horas programado para los días 19, 20 y 21 de marzo en la Ciudad de México.
La decisión fue tomada durante una asamblea nacional que tuvo lugar en el auditorio Maestro Agustín Ascensión Vázquez, donde se congregaron líderes de diversas secciones del magisterio, incluyendo representantes de Chiapas, Ciudad de México, Oaxaca, Michoacán, Guerrero y Zacatecas. Esta reunión, que se extendió por más de ocho horas, buscó unificar las voces del magisterio y establecer un frente común con otros sectores de derechohabientes del Issste.
La CNTE ha expresado su descontento con la nueva iniciativa de ley, argumentando que no aborda las demandas que han planteado a lo largo de los años a diversos gobiernos. Entre estas exigencias se encuentran el retorno a un sistema solidario, la integración de pensiones sin Afore, la eliminación de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), y la jubilación basada en años de servicio. Asimismo, han solicitado la abrogación de la ley del Issste promulgada en 2007.
El primer esfuerzo de movilización comenzará con un paro de 48 horas el 6 de marzo, con acciones estatales seguidas de una marcha nacional el 7 de marzo, que recorrerá desde el Ángel de la Independencia hasta el Zócalo. Posteriormente, el paro de 72 horas está programado para los días 19, 20 y 21 de marzo en la capital del país, y el 22 de marzo se llevará a cabo la siguiente asamblea nacional representativa.
Durante la asamblea, también se discutió la reconstrucción del pliego nacional de la CNTE, el cual se presentará en las mesas nacionales de negociación. Se ha solicitado que la próxima mesa de diálogo con la presidenta Claudia Sheinbaum se realice el 7 de marzo.
Además, la organización planea emitir un comunicado en el que atraerán atención a lo que describen como la mal llamada reforma educativa, la cual consideran más política que educativa. Rechazan, también, los foros convocados por la Secretaría de Educación Pública para la creación de un nuevo modelo educativo.
La CNTE ha declarado un estado de alerta máxima, con la Comisión Nacional Jurídica y Derechos Humanos, la dirección política nacional y la asamblea nacional en sesión permanente, con el objetivo de alcanzar un paro indefinido a nivel nacional. En este contexto, la CNTE sostiene que las condiciones actuales son ideales para seguir luchando por la abrogación de la ley del Issste.
Asimismo, han señalado que a pesar de la presencia de contingentes del sindicato tradicional que han llevado a cabo sus propias manifestaciones, enfatizan que el movimiento se origina desde las bases y no de la cúpula sindical. Por esto, planean emitir una declaración política condenando al líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación como un adversario del magisterio nacional.