En una reciente operación conjunta de las autoridades de seguridad, se ha logrado desarticular una red de tráfico de personas que operaba principalmente en los estados de Baja California y Guerrero. Este grupo delictivo se especializaba en el traslado irregular de migrantes hacia Estados Unidos, con un enfoque particular en víctimas sudamericanas que eran obligadas a desembolsar hasta 19 mil dólares por sus servicios.
Un juez federal ha vinculado a proceso a cinco individuos, considerados miembros de esta organización criminal. Los acusados, cuyos nombres incluyen a Ubaldo Genchi Atrizco, Nohe Gómez Hernández, María Raquel Cárdenas, conocida por el alias de “La Tía”, Dalia Genchi Atrizco y José Antonio Valenzuela Franco, fueron detenidos en una serie de operativos que reflejan la colaboración efectiva entre fuerzas de seguridad de México, Brasil y Estados Unidos.
La Fiscalía General de la República (FGR), a través de su Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada, ha tomado medidas en este caso, imputando a los acusados por delitos relacionados con la delincuencia organizada, específicamente el tráfico de personas. Como resultado, el juez ha ordenado prisión preventiva para los detenidos y ha otorgado al Ministerio Público un plazo de tres meses para llevar a cabo investigaciones adicionales.
Las autoridades de seguridad han indicado que esta organización operaba al menos desde 2021, y se estima que, en promedio, atravesaban a unas 80 personas cada mes, generando significativas ganancias económicas a costa de las necesidades de los migrantes. Este desmantelamiento no solo representa un avance en la lucha contra el tráfico de personas, sino que también evidencia el compromiso de las autoridades en la protección de los derechos de los migrantes que buscan una mejor vida al cruzar fronteras.
El caso continúa evolucionando, y se espera que las investigaciones revelen más detalles sobre la magnitud de las operaciones de esta red de tráfico de personas, así como su impacto en las comunidades afectadas.